Vinos naturales de una bodega del siglo XVI
Fermentación natural y calendario biodinámico en el Anoia
En Piera, la finca Heretat Ferrer de la Vall elabora vinos naturales sin sulfitos desde 2008. Viñedos ecológicos, vendimia manual y filosofía biodinámica definen un proyecto que dignifica el trabajo del campesino sobre 23 hectáreas de secano.
Del colapso filoxérico al renacimiento del 2000
Barcelona/Redacción, 22 de enero de 2026.
La historia de Clot de les Soleres nace de una reparación. Cuando la filoxera llegó a Piera en 1888, la finca producía entre 1.600 y 2.000 hectolitros de vino anualmente. La epidemia paralizó la actividad y durante el siglo XX la elaboración menguó hasta desaparecer comercialmente en los años 80. La familia optó por vender la uva a las grandes bodegas de la zona, pero el precio no reconocía ni la calidad ni el trabajo.
En el año 2000, con voluntad de revivir la tradición, se replantan viñedos. En 2006 se remodela la antigua bodega de 1880 con maquinaria actual y depósitos de acero inoxidable. Dos años después, el primer vino tinto llega al mercado.
Viñedo ecológico y vendimia regida por la luna
Las 23 hectáreas de secano se extienden entre los 290 y 325 metros de altitud, con suelos calcáreos franco-limosos. Las variedades blancas —macabeo, chardonnay, malvasía— se plantan en las cotas altas para garantizar ventilación y protegerlas de la botritis. Las tintas ocupan las zonas bajas para retrasar la vendimia.
Todos los viñedos siguen el sistema de emparrado royat con poda corta: dos pulgares por cabeza y tres cabezas por brazo. La poda se hace manualmente, sin labrar, manteniendo cubierta vegetal que limita la erosión y preserva la fauna beneficiosa. El tratamiento ecológico minimiza cobre y azufre, y se usa confusión sexual con feromonas contra la polilla del racimo. La vendimia es manual en cajas. En la bodega, el calendario biodinámico marca cada acción: trasiegos en luna descendente, embotellado en día flor para el macabeo y día fruta para el resto.
Vinos vivos que narran cada añada
Clot de les Soleres elabora exclusivamente vinos naturales según la definición europea: fermentación alcohólica de la uva sin aditivos. Ni sulfitos, ni levaduras artificiales, ni enzimas.
Cada botella captura la esencia del terruño y varía según el carácter climático del año. Los aromas, sabores y colores nunca se repiten, convirtiendo cada añada en una pieza irrepetible.
La finca ofrece visitas guiadas con cata, comidas en los viñedos y espacios para eventos privados. Un proyecto que dignifica el trabajo en el viñedo y convierte cada gota en documento de un territorio y un tiempo geológico específicos.
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>> Web: Clot de les Soleres
>> Instagram: @ClotdelesSoleres

«Cada botella única: vinos vivos sin aditivos artificiales»
Viñadores emergentes de Cataluña













